La alfabetización audiovisual

Es curioso comprobar que, a pesar de la cantidad de medios intuitivos que hay a nuestra disposición para generar conocimiento y expresar un punto de vista particular, es una minoría la que en redes sociales construye mensajes originales. Es más frecuente que las personas hagan un uso pasivo de las redes, consumiendo y compartiendo información generada por terceros y, en muchos casos, sin contrastar las fuentes y las informaciones.

La alfabetización mediática y audiovisual trata de equilibrar esta carencia y trabajar para que los estudiantes incorporen a su lenguaje cotidiano la expresión audiovisual en los medios digitales para que puedan interpretarlos libremente e intervenir de manera consciente y crítica en los distintos foros y debates de la red.

Lo más interesante de todo es que no se trata de algo nuevo. En 1920, Celestin Freinet, funda una sencilla imprenta escolar con el objetivo de que los niños aprendieran a utilizar los medios y los hicieran suyos, convirtiéndose en emisores-receptores críticos de mensajes. A pesar de ser sancionado por ello, este gesto supuso un estimulante referente para otros educadores que apostaron por esta forma de aprendizaje centrada en el estudiante como protagonista del medio expresivo.

En la actualidad, la revolución digital dibuja un panorama propicio para este tipo de prácticas educativas que permiten a cualquier ciudadano alfabetizado audiovisualmente hacer un uso libre de los medios de expresión existentes y participar de forma relevante en el devenir social.